Un olivar dentro de la montaña.

En la falda del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas.

Descubrir el territorio

Altitud, olivar y bosque

Entre el olivar y el monte mediterráneo

Entre los 700 y los 1.100 metros, el paisaje cambia con la orientación y la cota. El olivar asciende por las laderas y se encuentra con el monte, donde la vegetación protege el suelo, conserva humedad y crea refugio para la fauna.

700–1.100 mde altitud
60%olivar ecológico de montaña
40%bosque mediterráneo conservado

En las laderas del entorno aparecen encinas, quejigos, pinos y madroños; más cerca del suelo, romero, jaras y otras plantas silvestres propias de estas sierras. No son el borde del cultivo: forman parte de su equilibrio.

Naturaleza viva

La naturaleza no es el fondo. Es parte de la finca.

Cada estación transforma La Osera. Las flores regresan, los insectos encuentran alimento y la fauna se mueve entre el bosque y el olivar. Esta diversidad es parte del equilibrio que queremos conservar.

Orquídea silvestre en La Osera
Flora silvestreLa primavera devuelve el color al suelo.
Gamo en el entorno de La Osera
FaunaEl olivar y el bosque forman un mismo refugio.
Perdiz entre la vegetación de la finca
Vida entre olivosLa finca cambia con cada estación.
Abeja sobre una flor en La Osera
PolinizaciónFlores e insectos acompañan el ciclo natural.
Mantis sobre el tronco de un olivo
Pequeños habitantesLa biodiversidad también vive en los detalles.
Mariquita alimentándose sobre una planta de la finca
Vida diminutaUna mirada cercana revela otro paisaje dentro de la finca.
Charca alimentada por un nacimiento natural de agua entre los olivos de La Osera
Una de las charcas naturales de La Osera.

Agua dentro del olivar

Donde nace el agua, aparece la vida.

Bajo los olivos, pequeños nacimientos naturales forman charcas que conservamos como parte del equilibrio de la finca. En ellas encuentran refugio ranas, insectos y otras especies ligadas al agua. Mantener estos pequeños ecosistemas también es cuidar el olivar.

Cascada de La Osera

03

Agua, roca y tiempo

El agua también dibuja este paisaje

La cascada de La Osera, la más alta de Andalucía, se abre paso en el corazón de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Da nombre a nuestra finca y representa la fuerza de un territorio construido por el agua, la roca y el tiempo. En ella habitaban osos.

04

El trabajo y la pendiente

Cultivar donde no todo es fácil

Las laderas pronunciadas y la orografía irregular exigen una forma de trabajar adaptada al terreno. Muchas labores requieren más tiempo, precisión y esfuerzo que en un olivar convencional.

El trabajo manual convive con maquinaria especializada, como el tractor de cadenas, que permite acceder con mayor estabilidad y seguridad a las zonas más difíciles.

Olivos cultivados sobre una ladera pronunciada
Tractor de cadenas adaptado al olivar de montaña
Maquinaria adaptada al terreno
Mano sosteniendo aceitunas recién recogidas en la finca

05

El fruto y las personas

Cada cosecha comienza mucho antes

La primavera trae la cubierta vegetal y la floración. Durante los meses siguientes, el fruto crece condicionado por la altitud, el sol y los cambios de temperatura. Cuando alcanza el momento adecuado, empieza una nueva cosecha.

Detrás de cada aceituna hay meses de observación, cuidado y trabajo en la finca.

Floración del olivo en La Osera
La floración, el principio de cada cosecha.

Para entender nuestro aceite, primero hay que conocer este lugar.